Capitulo 2:
-¿Vamos?- le pregunto a Marcos después de ver como se van Sofía y Laura.
-Por supuesto.-contesta él. Empezamos a caminar hacia mi casa a dejar mis cosas y cambiarme de ropa.
Voy pensando a donde podría llevarme Marcos pero no se me ocurre nada<<Él es bastante romántico, no suelo querer chicos románticos pero tampoco me quejo ¡soy chica! Hay muy pocas que no les gusten los detalles románticos, así que seguramente será algo romántico y por lo tanto un sitio romántico>>.Llevo pensando tanto tiempo que tengo dolor de cabeza
-1€ por saber en que piensas.
-Pienso a dónde diablos me vas a llevar.
-Pues no te rompas el coco pensándolo porque no lo vas a adivinar.
-Pues dime a donde me llevas.
-No –dice negando con una sonrisa <<Con que esas tenemos eh pues bien juguemos>>.
-Dime porfi-Digo poniendo mi cara de cuando quiero que mi madre compre algo, por cierto… siempre me lo compra.
-No. -<<Así que eso no funciona, pues bien Plan B>>.
-Venga dime. –Digo acercándome a él por detrás haciéndole caricias en los brazos.
-No…
-Dímelo –Digo susurrando con voz suplicante en el oído.
-No te voy a decir.
-¿Seguro? –Le susurro metiendo la mano dentro de la camiseta y acariciando sus abdominales.
-Se… seguro. –Dice tartamudeando. Sonrío victoriosa.
-¿No me lo vas a decir? –Digo con la voz más sensual que pude, acariciando sus abdominales.
-No. –Dice casi sin voz.
-¿A no? –Digo rozando la nariz en su cuello inspirando su colonia, haciéndole caricias en la barriga.
-Elena no sigas, por favor, para.
-¿Por qué?
-Porque ya llegamos a tu casa.
Maldigo mentalmente no vivir mas lejos y entro en casa, me cambio rápidamente, me maquillo natural, me pongo un poco de brillo y me suelto el pelo y me lo cepillo. Bajo los escalones me hecho un último vistazo al espejo y salgo.
-¿Me echaste de menos? -Le digo bromeando a Marcos.
-No. -Me dice serio, yo le miro y sonríe.- es broma claro que si, mi vida.
-Mas te vale -Digo mirándolo mal.- ¿Para dónde me llevas? -Digo para cambiar de tema y haber si se le olvido y me lo dice.
-Ya lo veras.-<<Bueno olvidarlo no lo olvido>>
Diez minutos después:
-¿Falta mucho? –Pregunto después de habérselo preguntado mil veces- Tengo hambre.
-Que no, deja de preguntármelo que ya me lo has preguntado como once veces desde que salimos de tu casa.
-¿Las cuentas? –Digo con fingido asombro para quedarme con el.
-No, dije un número por decir.
-Así que… ¿si te pregunto por un número cualquiera dices once? –Digo bromeando, el me mira mal y no responde.-No te enfades pero si no me dices para donde vamos atente a las consecuencias –me vuelve a mirar mal- ¡Era broma! ¡Qué humor tienes hoy! –él me mira sonríe y me besa.
-Ya llegamos.
-¡Por fin! –Digo, mientras miro alrededor, me quedo impresionada, es un parque precioso, solitario pero acogedor, con árboles, hojas secas que hacen un bonito paisaje. Marcos me mira esperando que diga algo y como no digo nada me pregunta:
-¿Te gusta?-Pregunta algo nervioso.
-¡Me encanta! –Digo gritando.
-Me alegro. –Dice sonriendo- Vamos a comer.- Dice señalando un mantel a cuadros blancos y rojos << ¡Qué tópico!>> con una cesta y unas coca-colas encima.
-Esto es genial, gracias. –Digo besándole la mejilla.
-No hay de que.
Nos sentamos y empezamos a comer unos sándwiches, lo sé, no se lo curró mucho con la comida, pero estaban buenísimos, entre besos caricias y hablando de tonterías pasamos una bonita tarde. De repente Marcos mira el reloj.
-Amor, lo siento. Me tengo que ir.
-¿Qué? ¿A dónde?
-A visitar a mi abuelo, lo siento.
-No importa.
-Recojo esto y te acompaño a casa.
-Vale.
Recogimos y llegamos a mi casa.
-Muchas gracias el sitio era genial, me encanto todo. Hasta los sándwiches. –Reimos.
-Siento tener que irme.
-No importa, lo entiendo.
-Gracias. Adios.
-Adios. Te quiero.
-Yo te quiero mas. –se fue.
Entro a casa, mi madre no ha llegado, subo las escaleras y entro a mi cuarto, veo mi móvil <<Mierda, me lo habia dejado>> miro y veo tres llamadas y un whatsapp de las gemelas. Miro el whatsapp:
“Hay una fiesta esta noche, ya te contaremos”
Llamada telefonica:
-¿Si?
-Hola
-Ah, hola Ele. Espera que pongo el altavoz.
-¡Hola Elena!
-Hola locas.
-¿nos estas llamando locas a nosotras?
-Lau, tiene razón.
-Es verdad… Bueno... ¿Y que tal la cita?
-Vengan a casa y les cuento.
Siento haber tardado pero se me rompió Internet y no podía subir, pero una amiga me ayuda. Yo lo escribo y ella los sube. Siento que sea tan pequeño.
Disculpen Os quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Sonrisa(s)